Colaboración en el periódico “La Bombonera”

Artículo en La Bombonera

La Bombonera es un gran periódico gratuíto de humor y gráfico que se reparte en cada partido del Málaga CF en La Rosaleda. Una verdadera joya de arte que nos ha dado artículos y portadas excepcionales.

Este fin de semana me han pedido una colaboración para el ejemplar que se va a repartir en el partido ante el Leganes. He querido hablar de mi primera vez en la bombonera malagueña, allá por inicio de los ocheta.

Aquí os dejo lo que he escrito:

La Bombonera: Mi primer partido en La Rosaleda en un Simca 1000

Fue un 6 de febrero de 1983, hace ya la friolera de casi 35 años, y todavía lo recuerdo como si fuera ayer. El contrario, un equipo de postín, el Real Madrid de los entonces Del Bosque, Camacho, Santillana, Juanito y, como entrenador, Di Stefano. Casi nada. El día, entre sol y posibilidad de lluvia, y la tarde, magnífica para la épica del fútbol. Y digo que jamás lo olvidaré porque fue un precioso regalo que me hizo mi padre, a un niño de por aquel entonces 11 años que empezaba a amar el deporte y el fútbol.

Era difícil y muy tedioso a principios de los 80 ir a Málaga capital, como decimos los de los pueblos, con una N-340 caótica, vieja y sin circunvalaciones, por la que se tardaba más de 2 horas desde la puerta de mi casa hasta la bombonera malacitana. Y en aquellos coches de la época, en nuestro caso un Simca 1000 de color blanco, famoso por la canción de “Los Inhumanos” y su coreado estribillo sobre la dificultad para hacer el amor.

Bocata de jamón para comer en el camino preparado por mi madre, entradas no sé dónde, ni cuando, ni cómo, y en La Rosaleda cuatro horas antes del partido para vivir el ambiente cual novato alucinado por el colorido y el ruido, con compra de bandera blanquiazul, bufanda y gorra incluida.

Fue un regalo que mereció la pena, un regalo que hizo que el malaguismo entrara por las venas. Y sobretodo un regalo dorado por la épica del CD. Málaga, que remontó el gol inicial del malagueño Pineda, -junto al otro malagueño ilustre, Juanito, formaban la delantera blanca aquel día- y le dio la vuelta al marcador con dos tantos del argentino Fernando Rodríguez, el último en el 86, para delirio, mío, de mi padre, y de los más de 30.000 aficionados que aquella tarde de los ochenta estábamos en nuestro recién remodelado estadio.

Entre gritos, empujones y trompetas abandonamos el campo y de vuelta a casa salió la pregunta que nos hizo reír hasta llorar: “¿Por qué no pintamos el Simca 1000 de azul y blanco?”.

About Rafa García Cruz

Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Sevilla. Vivo en San Pedro Alcántara (Málaga). Mi blog es www.rafacruz.es.

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